Adrián González

GLENDALE, Arizona -- El mes de marzo es tiempo de preparación para todos los equipos de Grandes Ligas. Pero en el caso de los Dodgers y los Diamondbacks, los entrenamientos tienen otro matiz este año con el arranque de la temporada los próximos días 22 y 23 en Australia.

En los predios del equipo de Los Angeles, falta poco para que los "Esquivadores" lleven el roster del equipo grande a Sydney. Con eso en mente, Adrián González ya tiene su bate afinado de cara a ese primer choque con Arizona en el otro lado del planeta.

"Me siento muy bien. La verdad es que mi cuerpo se siente bien", le dijo el primera base mexicano a LasMayores.com. "Todo lo que es el béisbol ha estado bien hasta el momento y ya (estoy) preparándome para salir de aquí en siete días".

Efectivamente, en la Liga del Cactus el toletero de 31 años se ha visto en buena forma con promedio de .316 (19-6), dos dobles, un jonrón y dos empujadas en ocho partidos.

En Los Angeles, las expectativas están por las nubes con respecto a los Dodgers, un equipo que en octubre pasado quedó a dos victorias de avanzar a su primera Serie Mundial desde 1988. Con el roster prácticamente intacto del 2013 al 2014 y una nómina que se proyecta para alcanzar los US$220 millones-la mayor de Grandes Ligas-podría sentirse algo de presión en el clubhouse del equipo.

Sin embargo, en cuanto a González se refiere, reina la tranquilidad.

"No nos tiene que preocupar eso, porque el béisbol es el béisbol", expresó "El Titán". "Si jugamos el béisbol bien, lo único que tenemos que hacer es ganar cada día. (Hay que) ir cada día, sin pensar en las expectativas de todo un año".

González ha puesto en práctica esa actitud con su actuación individual. Con un contrato de siete años y US$154 millones y jugando en equipos de alto perfil como los Medias Rojas y los Dodgers, el nacido en San Diego nunca ha flaqueado en su producción.

Por ejemplo, en el 2011-año de la gran decepción bostoniana-González, armado de su nuevo pacto en ese entonces, bateó .318 con cuatro jonrones y 14 empujadas durante el histórico desplome de los Patirrojos en el mes de septiembre. Terminó dicha temporada con promedio de .327 y OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .957, además de ser líder en hits de la Liga Americana con 213.

La campaña pasada González también se vio sólido, aunque no tan espectacular como en años anteriores con los Padres y los Medias Rojas, conectando 22 cuadrangulares y empujando 100 carreras al terminar con OPS de .803.

"Nunca me he preocupado por mis números, sólo por ayudar al equipo a ganar", comentó el veterano. "No (me preocupo) por eso. El béisbol es un deporte, es un juego más que nada y los juegos se juegan para divertirse".

En unos días la "diversión" de los azules se trasladará del desierto de Arizona a la capital de Australia. González y los Dodgers pretenden arrancar con buen pie y trabajan para eso ahora mismo.

"Son juegos de temporada regular, así que tenemos que prepararnos para el viaje y estar listos".