LOS ANGELES -- Dos hombres se declararon culpables el jueves por una golpiza del 2011 en el estadio de los Dodgers que provocó daño cerebral al aficionado de los Gigantes de San Francisco Bryan Stow y lo dejó discapacitado.

Fueron condenados inmediatamente por un juez enojado que los llamó cobardes. "Ustedes son la peor pesadilla de las personas que asisten a eventos públicos", les dijo el juez George Lomeli.

Louie Sánchez, de 31 años, dijo que propinó patadas y puñetazos a Stow y se declaró culpable de un cargo por disturbio que dejó a la víctima discapacitada y desfigurada. Fue condenado a ocho años de prisión.

Marvin Norwood se declaró culpable de un cargo de asalto propenso a producir lesiones corporales graves y fue condenado a cuatro años. El tiempo que ya lleva bajo custodia parecía representar la mayoría de su condena.

Fueron condenados después de que la familia de Stow se dirigió a la corte.

La hermana de la víctima, Bonnie Stow, describió la vida de su hermano.

"Nosotros lo bañamos, lo vestimos, arreglamos sus comidas", dijo. "Nos aseguramos de que tome sus 13 medicamentos a lo largo del día. Toma dos medicamentos anticonvulsivos diferentes para evitar las convulsiones que tuvo que soportar durante meses después de que ustedes lo atacaron de manera brutal y cobarde".

"Ustedes no sólo arruinaron la vida del señor Stow (sino también a) sus hijos, su familia, sus amigos", dijo el juez.