En su gira, los peloteros estadounidenses se encuentran en calidad de embajadores culturales. (Ramon Espinosa/AP)

LA HABANA -- El equipo campeón del béisbol universitario estadounidense, la Universidad de Tampa, se enfrentó el miércoles a una escuadra juvenil de Cuba y en el campo sólo se habló de bolas y strikes, pero no de política.

Los visitantes lograron una apretada victoria de 2-1, pero el objetivo del encuentro era estrechar lazos entre dos naciones vecinas que tienen numerosas diferencias, pero comparten su amor por el béisbol.

"El deporte une a las personas", dijo el entrenador de los Espartanos de Tampa, Joe Urso. "Cuando hablas de la historia de Tampa y las raíces cubanas que tenemos ahí, y tienes la oportunidad de venir acá, ganar o perder no es lo más importante".

En su gira de una semana los estadounidenses están jugando el papel de embajadores culturales porque han convivido no sólo con entrenadores y jugadores cubanos, sino con grupos de estudiantes, artistas y niños, entre otros.

El martes visitaron un parque de La Habana conocido como "la esquina caliente", sobrenombre que se le da a la tercera base en el béisbol, donde muchos isleños acuden diario y pasan todo el día discutiendo apasionadamente de este deporte. Dos jugadores y un entrenador que hablan inglés y español hicieron de traductores.

"Verlos platicar, hablar de béisbol cubano y hacer preguntas sobre el béisbol estadunidense fue muy impresionante", dijo Urso.

El miércoles fue un día lluvioso, pero el clima permitió que se jugaran las nueve entradas frente a unas decenas de aficionados en el estadio Santiago Mederos, una instalación despintada que se ubica en el complejo deportivo de La Habana.

Al menos por un día la encendida retórica que a menudo subraya las divisiones entre la Habana y Washington fue hecha a un lado para concentrarse en el diamante.

La escuadra cubana se armó con jóvenes escogidos de una academia que alimenta al poderoso equipo local, los Industriales, a quienes los estadounidenses elogiaron. Cuando el campocorto cubano se lanzó para atrapar un batazo toda la banca de Tampa se levantó para aplaudir la jugada del rival.

El viaje permitió que un grupo de jóvenes conozca un país que es casi desconocido para los estadounidenses, a quienes no se permite visitar la isla libremente debido a un embargo que ya dura 52 años.

"Estos intercambios son importantes porque los lazos de amistad ayudan mucho. Han venido otros equipos que han fraternizado con otros peloteros de Cuba y ya se van sumando otros", dijo José Luis Boss, manager del equipo habanero.

"Mañana pueden venir otros, y quizá mañana uno de ellos por su capacidad sea el presidente, y mañana pueden ser los que arreglen lo que ha sucedido durante años entre estos gobiernos", agregó.