Alex Rodríguez. (David Karp/AP)

BOCA RATON, Florida-- Una audiencia sobre la apelación presentada por Alex Rodríguez contra el castigo de 211 juegos que le impusieron las Grandes Ligas se reanudó el lunes, con el primero de lo que podrían ser 10 días consecutivos de sesiones.

Ambas partes pasaron su noveno día frente al juez de arbitraje Frederic Horowitz, quien atendió también sesiones del caso entre el 30 de septiembre y el 3 de octubre, y entre el 15 y el 18 de octubre.

Se pidió que el equipo de abogados de Rodríguez convocara a sus testigos en la reanudación de las audiencias.

Las Grandes Ligas y el sindicato de peloteros buscarían que los testimonios concluyan antes del jueves de la próxima semana, pero no estaba claro si el antesalista de los Yanquis de Nueva York declararía en alguna sesión. Se había programado una entrevista con los investigadores de las mayores para el viernes, pero ésta se canceló cuando los abogados de Rodríguez dijeron que su cliente estaba resfriado y no podía viajar desde California.

Rodríguez llegó a las oficinas de las Grandes Ligas el lunes por la mañana.

Algunos expertos consideran que las Grandes Ligas pedirán que no se permita a Rodríguez testificar si se negó inicialmente a responder preguntas de las mayores en la entrevista con los investigadores.

El 5 de agosto, las Grandes Ligas impusieron una suspensión de 211 juegos a Rodríguez por presuntas infracciones al contrato colectivo de los peloteros y al acuerdo antidopaje. El sindicato presentó la apelación a fin de revocar el castigo.

A-Rod, tres veces nombrado el Jugador Más Valioso de la Liga Americana, dijo hace cuatro años que consumió drogas para mejorar su desempeño entre 2001 y 2003, cuando jugó con los Rangers de Texas. Sin embargo, ha negado haberlas tomado desde entonces.

En el momento de la suspensión, las Grandes Ligas explicaron que el castigo se imponía por el "uso y posesión de numerosas formas de sustancias prohibidas que mejoran el rendimiento, como la testosterona y la hormona del crecimiento humano, durante múltiples años", y por "la participación en una conducta que buscaba obstruir y frustrar la investigación por parte de la oficina del comisionado".

Una funcionaria policial en Florida dijo el lunes que se había reabierto una investigación sobre el robo de documentos relacionados con la investigación.

La agente de Boca Ratón, Sandra Boonenberg, dijo que la pesquisa se reanudó hace varias semanas, con base en la nueva información derivada de la demanda de A-Rod contra las mayores. Esa demanda acusa a las autoridades del béisbol de emprender una "cacería de brujas" contra Rodríguez.

Boonenberg ofreció pocos detalles sobre la investigación abierta, pero afirmó que los detectives "tienen muchas pistas que están siguiendo".

Los documentos fueron sustraídos en marzo del automóvil de Porter Fischer, quien los había sacado de las oficinas de Biogenesis of America, una clínica en Florida, que ofrecía tratamientos contra el envejecimiento pero que ahora está cerrada y acusada de distribuir sustancias dopantes.

Fischer trabajaba para esa clínica, que habría distribuido drogas a Rodríguez y a otros peloteros de las mayores. El dueño de Biogenesis, Anthony Bosch, accedió a cooperar con los investigadores de las Grandes Ligas, organización que suspendió posteriormente a 14 peloteros.

ESPN, citando a fuentes anónimas, informó la semana pasada que las Grandes Ligas impidieron la investigación en Florida.

"Los investigadores de las mayores compraron a sabiendas documentos robados en su intento por permitir que el comisionado Bud Selig actuara por primera vez como si asumiera una postura severa sobre el consumo de drogas que mejoran el desempeño en el béisbol, pese a llegar a un acuerdo de cooperación con Anthony Bosch, que, según saben las Grandes Ligas, está bajo una investigación federal por proporcionar esteroides a menores", dijo Jordan Siev, uno de los abogados de Rodríguez, en un comunicado.

Las Grandes Ligas han rechazado repetidamente esa acusación.