MIAMI -- El derecho venezolano Henderson Alvarez, que tiró un juego sin hit en el último encuentro de la temporada regular para los Marlins, es tal vez el tercer o cuarto pitcher joven de una rotación que promete.

Así de buenos son los lanzadores de Miami.

Alvarez lanzó un juego sin hit el domingo, que los Marlins ganaron 1-0 tres anotar una vuelta aprovechando un lanzamiento descontrolado en la parte baja de la novena. El triunfo permitió terminar con una nota positiva una temporada en la que los Marlins sufrieron 100 reveses y tuvieron el peor ataque de las mayores, de lejos.

Al mismo tiempo, no obstante, mostraron un talentoso cuerpo de lanzadores que recibió muchos elogios por más de que no haya ganado demasiados juegos y que permite albergar la esperanza de tiempos mejores.

"No les falta mucho (para ser competitivos) con ese pitcheo que tienen", expresó el piloto de los Tigres Jim Leyland. "Estoy seguro de que esperaban más del ataque, pero estoy muy impresionado con su pitcheo. Y es sabido que, si tienes pitchers, tienes esperanzas".

Leyland ya había hablado bien de los lanzadores de Miami incluso antes de que Alvarez silenciase a su batería. El venezolano, de 23 años, terminó el año con marca de 5-6, efectividad de 3.59 y 17 aperturas. Se perdió los primeros tres meses de la temporada por una inflamación en el hombro.

Alvarez fue uno de cuatro abridores de 23 años o menos con un promedio de carreras limpias por debajo de 3.80. Nathan Eovaldi (4-6, 3.39), Jacob Turner (3-8, 3.74) y el cubano José Fernández (12-6, 2.19), candidato a novato del año, pueden ser la base de una rotación muy sólida.

"Hay muchos equipos que no tienen el talento que nosotros tenemos en el cuerpo de lanzadores", declaró el mánager Mike Redmond. "Ahora es cuestión de tratar de producir más con el bate".

El endeble bateo condenó a los Marlins al último lugar de la división Este de la Liga Nacional por tercer año consecutivo. Terminaron últimos en carreras, jonrones, bateo, slugging y porcentaje de embasamientos, y anotaron menos carreras incluso que en 1993, en que debutaron en la liga. Tuvieron el peor porcentaje de slugging de las mayores en tres posiciones: primera base, tercera base y cátcher.

El dueño del equipo Jeffrey Loria inició una limpieza y despidió al presidente de operaciones de béisbol Larry Beinfest. En su lugar fue nombrado Michael Hill y Dan Jennings fue designado gerente general.

Los dos están con Loria desde antes de la conquista de la Serie Mundial del 2003, por lo que es poco probable que haya cambios sustanciales. Es previsible que Miami siga gastando poco, lo que dificultará el que refuerce su ataque.

"No vamos a tener una nómina cara", dijo Jennings. "No la tuvimos en el 2003 y ganamos. Pero producíamos jugadores. Uno tiene que generar su propio talento para tener éxito y ya tenemos muchas piezas en su lugar".

Miami espera mucho de jardineros como el novato Christian Yelich, líder del equipo en bateo con promedio de 288 en 62 juegos, y del también novato Marcell Ozuna, quien bateó de 265 con 32 empujadas en 70 juegos. Además cuenta con el paracorto Adeiny Hechavarría, quien se lució con el guante.

Miami necesita que alguien proteja a Stanton, a quien no le dieron nada que batear a lo largo de la temporada. Luego de ganar el título de slugging del 2012, bateó de 249 con 24 jonrones y 62 empujadas.

Stanton tiene apenas 23 años y es considerado uno de los bateadores más peligrosos de las mayores. Se dice que hay muchos interesados en él en vista de que se avecina un gran aumento de sueldo porque puede ir a un arbitraje.