El veterano A.J. Burnett, líder de la rotación de Pittsburgh. (AP)

Entre 1920 y 2012, hubo 32 ocasiones en que un cuerpo de abridores de un equipo terminó con promedio en contra de .231 o menos.

Para los que han analizado los ciclos de bateo a partir de la era de la "bola viva", no es sorpresa ver que de esas 32 rotaciones, 28 lograron la hazaña entre 1960 y 1975 (incluyendo un total de seis en 1968). Entre 1920 y 1959, una sola vez se vio esa actuación monticular, con los Dodgers de Brooklyn (.231) en 1941, cuando los azules conquistaron el banderín de la Liga Nacional.

Entonces, desde 1976 sólo tres rotaciones lo han hecho: La de los Astros de 1981 (.228), los Mets de 1985 (.228) y los Astros de 1986 (.222). Así se ven los abridores de los Piratas en el 2013, que continúan siendo "tacaños" a la hora de permitir hits.

El martes, en el primer partido de una doble-jornada vs. San Luis, Pittsburgh derrotó a los Cardenales por 2-1 en 11 innings en el PNC Park. Los Bucaneros y los visitantes llegaron al martes como 1-2 en juegos con dos carreras o menos permitidas-Pittsburgh con 46 y San Luis con 43.

En el segundo juego del día, la actuación de Brandon Cumpton (quien consiguió su primer triunfo en Grandes Ligas) le siguió a A.J. Burnett, quien en el primer choque permitió tres hits en 7.0 entradas. Los abridores de los Piratas han limitado a la oposición a promedio de .231. Ninguna rotación de Pittsburgh desde 1916 ha logrado un promedio en contra tan bajo en una temporada entera. La mejor marca en ese sentido para los Bucaneros ha sido de .238, en 1965.

La blanqueada por 6-0 propinada a los Cardenales en el segundo partido del martes fue la número 14 del año para los brazos de Pittsburgh, que está empatado con Cleveland por la mayor cantidad de "lechadas" en Grandes Ligas. Las 14 en 106 encuentros es la segunda mayor en ese lapso para un equipo de Pittsburgh desde 1916-la edición de 1992 logró 15.

Además, los Bucaneros han limitado a sus oponentes a tres hits o menos en 11 ocasiones este año-comparten el tercer lugar en ese sentido con tres otros equipos (incluyendo los Rays del 2013) por la mayor cantidad después de 106 partidos en los últimos 30 años.

Con su barrida de los Cardenales el martes, los Piratas llevan el mejor récord de Grandes Ligas y llegaron al miércoles con ventaja de 1.5 juegos sobre San Luis en la División Central de la Liga Nacional. Y antes de este año, la última vez que Pittsburgh había barrido a los Cardenales en una doble-jornada había sido el 23 de abril de 1978.