Francisco Lindor. (Jamie Squire/Getty Images)

NUEVA YORK -- Francisco Lindor tiene un par de excelentes razones para estar exultante este fin de semana.

El campocorto puertorriqueño, el prospecto más cotizado de los Indios de Cleveland, disfrutó su segunda experiencia seguida en un juego de futuras estrellas y recibió la noticia de su ascenso a la categoría Clase AA en las menores.

Octava selección del draft de 2011 y con apenas 19 años, Lindor es un torpedero que embelesa a los scouts por su guante y paciencia para exprimir al máximo la cuenta de los lanzadores rivales.

"Me ha ido súper bien, me siento más cómodo en lo que hago, sin los nervios del primer año", dijo Lindor.

Esta es su segunda temporada completa como profesional y la verdad es que Cleveland no precisa apresurarle. Asdrúbal Cabrera, el venezolano que actualmente es el campocorto titular, tiene un contrato que expira hasta el final de la campaña de 2014.

Lindor prefiere no darse por enterado cuando le mencionan que es el prospecto más cotizado en la posición y que su nombre se encuentra en los puestos más altos de los ránkings. Su estrategia diaria es hacerle ver a sus coaches que él quiere subir la escalera que lleva a las mayores sin recibir trato especial.

"No puedes dejar que esas cosas lleguen a tu mente (los elogios); en todo momento tienes que tratar de mejorar en todo", afirmó Lindor. "Busco aprender todos los días. El béisbol es un deporte de hacer ajustes siempre, no puedes esperar semanas".

Con la sucursal de Carolina en Clase A, el bateador ambidiestro cuenta con promedio de .306 en 83 juegos, incluyendo 19 dobles, seis triples y 20 bases robadas. Carece de poder para toletazos de larga distancia, con tan sólo un jonrón.

Los Indios resaltan el oficio y disposición de Lindor: "Es infatigable, en todo momento busca mejorar en todas las facetas; su madurez es impresionante", dijo Dave Wallace, el manager de Lindor en Clase-A.

A partir de la próxima semana, Lindor dará el salto al Akron, Ohio, la sucursal de Clase AA de los Indios, donde el mánager es el tambien puertorriqueño Edwin Rodríguez.

"Lo conozco de los entrenamientos de primavera y me enseñó muchas cosas. Estoy emocionado de poder estar a sus órdenes porque es una gran persona y sabe mucho de béisbol", dijo Lindor.

Este es el segundo año en el que actúa en un partido de prospectos y Lindor reconoce que la perspectiva es diferente.

"Estoy más tranquilo. Es algo que puedo ver en los nuevos, que están medio nerviosos, que están tratando de hacer muchas cosas; estoy más relajado. Es como otro día, otro juego más".