Adeiny Hechavarría. (Jim McIsaac/Getty Images)

MIAMI - Su defensa tiene cada vez más calibre de Guante de Oro. La interrogante en torno al cubano Adeiny Hechavarría es si será capaz de batear constantemente.

El campocorto novato de los Marlins está dando señales de que puede hacerlo.

Aunque su racha de juegos seguidos conectando de imparable llegó a su fin un día antes de llegar al receso por el Juego de Estrellas, el cubano ha dado pasos importantes en la caja de bateo.

Durante esa racha, que comprendió del 1 al 12 de julio, el infielder de 24 años de edad bateó para .442 (de 43-19). Su promedio de bateo, el cual se mantuvo alrededor o por debajo de los .200 por mucho tiempo, es ahora de .240.

"Ya no está conectando solamente rectas", dijo el manager Mike Redmond. "Está bateando lanzamientos rompientes, y puedes darte cuenta cuando un bateador se para en el plato con confianza, realmente hace la diferencia".

Hechavarría también ha demostrado habilidad para conectar la bola hacia la banda contraria, aspecto que será clave en su desarrollo en la caja de bateo. Cuando los Marlins adquirieron al campocorto cubano como parte de un canje con los Azulejos en noviembre del 2012, la organización reconoció la necesidad de ser pacientes.

Miami mantiene que el desarrollo de Hechavarría como bateador no debería medirse en una o dos campañas. Los Marlins sienten que la producción del joven levantará entre más juegue - y sus mejores años con el madero comenzarán a llegar en dos o tres años más.

Por ahora, el equipo está midiendo su progreso, procurando que siga perfeccionando su swing, enfoque y reconocimiento de pitcheadas.

"Ha sido capaz de pararse en la caja de bateo y, bajo cualquier situación, tener un buen turno - ya sea si dio un hit o recibió la base por bolas", destacó Redmond.