Juan Carlos Pérez llamó la atención desde su primer partido en Arizona. (AP)

SAN FRANCISCO - El dominicano Juan Carlos Pérez ha impresionado a todos en los Gigantes con su defensa-hasta a los que se concentran en la ofensiva de la organización.

"Ya con un batazo (del contrario), miras hacia los jardines y él está a toda velocidad", dijo Steve Decker, instructor de bateo de ligas menores de la franquicia de San Francisco. "Esa es una de las cosas más llamativas de Juan Pérez."

Aunque hace menos de tres semanas que Pérez fue subido a Grandes Ligas, lo que describe Decker es bien conocido para los fanáticos de los Gigantes. En su debut de Grandes Ligas el 9 de junio en Arizona, Pérez cubrió mucho terreno para atrapar un batazo al chocar con la pared del jardín central-derecho.

De hecho, el bosque derecho es un territorio bien familiar para el jugador de 26 años.

"Recuerdo mi primer juego (como niño)", relató Pérez. "(Dijeron los coaches) ponlo en el jardín derecho."

Pérez ha jugado un poco en cada una de las nueve posiciones en su carrera-incluyendo pitcher, que no debe sorprender a nadie tomando en cuenta su cañón de brazo. Realizó cuatro asistencias desde los jardines en sus primeros 42 innings defensivos.

"Siempre jugué béisbol desde que estaba chiquito en la República Dominicana", dijo Pérez, quien también mencionó el famoso juego de "vitilla", bien popular en su país.

La familia de Pérez se mudó al Bronx cuando él tenía 14 años. En Nueva York tuvo una difícil transición al idioma y a la cultura. Más adelante, jugó a nivel de junior college con el zurdo dominicano Danny Almonte, quien acaparara titulares en el 2001 al jugar en la Serie Mundial de Pequeñas Ligas con dos años más de lo que se pensaba.

Otra faceta de Pérez fue ayudar a su padre en el negocio de plomería de éste en el Bronx.

"No hay béisbol en el invierno en Nueva York, así que le ayudaba a ganar un poco de dinero", expresó Pérez. "Después de trabajar, volvía a casa a batear en la jaula y cosas así.

"Cuando llegaba el verano yo decía, 'Papá, necesito volver a jugar.' Él me decía que estaba bien y que fuera a jugar béisbol."

Eso mismo es lo que ha hecho Pérez toda su vida. Ahora los Gigantes quieren saber si el dominicano ha encontrado un hogar en los jardines del equipo.

Todavía no se sabe si el guardabosque tiene con qué seguir en el equipo grande de San Francisco a largo plazo. Sin embargo, Bruce Bochy dijo en días pasados que Pérez sí tiene las herramientas para ser un jardinero titular.

"Lo que enseñó los últimos dos años en Doble-A y Triple-A es consistencia, cómo salir todos los días a ganar un juego. Y sigue aprendiendo", dijo Decker. "Mientras más está junto a los veteranos, más tiene que ofrecer.

"Me refiero a su velocidad y su brazo a la defensa y también puede batear para poder de vez en cuando", continuó el instructor. "Tiene unas buenas habilidades para ayudar a un equipo a ganar juegos."

Aunque su promedio ha bajado algo--.265 ahora-continúa su desarrollo en el plato a la vez que mantiene su calidad defensiva. Y con el boricua Angel Pagán fuera de acción durante al menos 10 semanas luego de operarse, Pérez es ahora una pieza clave para los campeones en los jardines.

Aunque el enfoque del dominicano está en el trabajo diario de mantenerse en Grandes Ligas, sí está consciente de que los Gigantes estarán en el Bronx para una serie contra los Yankees en septiembre.

"Sí, sería bien especial", dijo Pérez, quien aclaró que no fue un gran fanático de los Yankees como niño y adolescente. "Tengo muchos amigos y familiares que ya vieron el calendario y se dieron cuenta. Ni siquiera lo sabía yo hasta que me lo dijeron."

Ahora que Pérez se encuentra en Grandes Ligas, la clave para seguir arriba es saber qué exige cada situación.

"Una vez que llegas a Doble-A y Triple-A, la transición es de desarrollar un buen swing mecánico a tener una buena mentalidad y una buena estrategia", dijo Decker. "Ha mejorado mucho en su desarrollo de aprender a cómo ser una verdadera amenaza."