Rubén Amaro Jr.

FILADELFIA - Así no es cómo Rubén Amaró Jr. se imaginaba la campaña del 2013.

El gerente general de los Filis adquirió a seis jugadores durante la temporada baja -- Ben Revere, Michael Young, Mike Adams, John Lannan, Delmon Young y Chad Durbin - pero hasta ahora ninguno ha mostrado el desempeño que se esperaba. Debido a la falta de aportes de los recién llegados y los decepcionantes rendimientos, en algunos casos por lesiones, de Roy Halladay, Ryan Howard, Chase Utley, Cole Hamels, el panameño Carlos Ruiz y el bullpen en su totalidad, los Filis tienen marca de 35-37 en la división más débil de Grandes Ligas.

El abridor veterano Cliff Lee expresó su frustración la semana pasada en Minnesota y no dio respuesta alguna al preguntársele si quisiera permanecer en Filadelfia aun si el equipo no mejora. Por su parte, a Hamels le preguntaron si considera que los Filis tienen posibilidades de ir a los playoffs. El zurdo respondió, "No voy a hacer comentarios al respecto. Pregúntenle a los otros muchachos".

"Es la realidad", dijo Amaro. "Me siento igual que Cliff. Todos queremos ganar. No hemos jugado un buen béisbol. Eso tiene que cambiar si pretendemos dar la pelea. Comprendo perfectamente la frustración. Lo apropiado es que se sientan frustrados. No están jugando un buen béisbol. Yo también estoy frustrado".

Pero, ¿le preocupa al club que dicha frustración - la cual rara vez se ha expresado públicamente durante las nueve campañas de Charlie Manuel como capataz de los Filis - sea la primera señal de que los jugadores se han dado por vencidos y están resignados?

"Creo que está bien sentirte frustrado y enojado cuando no estás jugando tan bien como esperabas", dijo Amaro. "No tengo inconveniente con eso… creo que tenemos el talento. ¿Que si tenemos el talento suficiente como para aspirar a la Serie Mundial? No lo sé todavía. No hemos jugando como contendientes".

Amaro dice que quiere ver qué pasará con los regresos de Ruiz, quien ya se reincorporó al lineup, y Utley, quien también podría ser activado de la lista de lesionados esta semana.

Pero Amaro tiene poco más de un mes para decidir si los Filis serán vendedores al acercarse el 31 de julio, la fecha límite para cambiar a los jugadores sin que tengan que pasar por la lista de waivers.

"Necesito saber si estos muchachos están dispuestos a hacer sacrificios, comprometerse y jugar el tipo de béisbol al que estamos acostumbrados en Filadelfia", manifestó Amaro. "Creo que las cosas han estado incompletas hasta ahora. Considero que tenemos el talento necesario. No creo que hayamos jugado un béisbol suficientemente bueno hasta ahora como para dar la pelea, pero tampoco nos hemos descartado. Quizás se deba a que el resto de la liga no luce tan fuerte y que muchos equipos tienen puntos débiles. Veremos cómo van las cosas. Tenemos que esperar a ver dónde estamos con (Ruiz) y Chase de regreso y ver si empezamos a jugar béisbol".

Según Amaro, los Filis no está recibiendo ofertas de cambio de otros equipos ahora mismo.

"Los demás clubes, al igual que nosotros, aún están tratando de decidir si son verdaderos contendientes o no", dijo Amaro. "Creo que en determinado momento, tendremos que elegir entre vender y comprar. Pero creo que los clubes están pensando en que hay muchas más oportunidades de llegar a los playoffs ahora y que no hay grandes equipos en estos momentos. San Luis está jugando muy bien. Fuera de ahí, especialmente en la Liga Nacional, Atlanta ha jugado bien, pero en verdad nadie se ha destacado. Eso significa que todos los equipos tienen posibilidades".