Jhoulys Chacín.

SCOTTSDALE, Arizona - Al recordársele que los expertos no tienen muy buen concepto del pitcheo abridor de los Rockies que digamos, el venezolano Jhoulys Chacín contesta que está demasiado ocupado planificando la ruta de Colorado a la postemporada. Lo dice con una sonrisa y no se ríe. No se trata de una broma.

Chacín abrirá en el Día Inaugural por los Rockies el lunes contra los Cerveceros en Milwaukee y su actitud es justo lo que el club necesita después de terminar con 64-98 el año pasado, la peor marca en la historia de la franquicia.

"Cuando estamos juntos, sólo pensamos en nosotros y confiamos en nosotros mismos", dijo Chacín. "Si salimos y demostramos de lo que somos capaces y nos mantenemos saludables, sé que podemos lograr mucho. Podemos jugar mejor que el año pasado y hacer cosas especiales. Lo importante es lo que pensemos nosotros.

"Miren lo que pasó en el 2007 (la primera vez que el club llegó a la Serie Mundial, tras terminar con marca de 76-86 en el 2006). Nadie sabía quiénes eran los Rockies y ya ven lo que sucedió. Si nos mantenemos saludables - y eso es algo que está en manos de Dios - sabemos que podemos clasificar para los playoffs y llegar a la Serie Mundial".

A estas alturas el año pasado, Chacín tenía pocos motivos para estar esperanzado.

Justo antes de que comenzaran los entrenamientos del 2012, el ejecutivo de los Rockies, Dan O'Dowd, cuestionó públicamente el acondicionamiento de Chacín durante el receso de temporada. La situación empeoró cuando la velocidad del serpentinero disminuyó misteriosamente. El club tenía planes de enviarlo a ligas menores después de que Chacín registró foja de 0-3 y promedio de carreras limpias de 7.30 en cinco aperturas de pretemporada. Finalmente, los médicos le diagnosticaron una lesión en un nervio de un músculo pectoral.

Las cosas dieron un giro cuando Chacín regresó a la acción en agosto. Los Rockies estaban en medio de su controversial plan de usar sólo cuatro abridores y limitar a cada uno a 75 lanzamientos o dos vueltas por el orden ofensivo, lo que se presentara primero. El club desistió de ese plan a finales de la temporada, pero éste sirvió para desatar el potencial de Chacín.

Sabiendo que era preciso despachar rápido a los bateadores para tener la oportunidad de permanecer en el juego el tiempo necesario para apuntarse un triunfo, Chacín se volvió más agresivo y eficaz con su recta que en cualquier otro momento de su carrera profesional.

Este año, Chacín tuvo marca de 0-2 con efectividad de 8.44 en los entrenamientos. Cedió 25 hits y cuatro jonrones, pero también ponchó a 10 rivales y dio apenas cuatro bases por bola. El manager de Colorado, Walt Weiss, considera que cuando empiece la temporada, Chacín lucirá intransitable.

Los Rockies agregaron al diestro veterano Jon Garland a finales de los entrenamientos para que le brinde estabilidad a la rotación, pero consideran a Chacín su abridor principal.

"Está listo", dijo Weiss de Chacín. "Es un gran logro, venir de una lesión y batallar hasta ser el abridor para el Día Inaugural. Eso algo de lo cual debe estar muy orgulloso.

"Él sabe que ser el lanzador número uno conlleva una gran responsabilidad. Pero en el poco tiempo que he compartido con él, luce ser un muchacho muy maduro para su edad".

Además de su labor en la pretemporada, Chacín lanzó en un partido por Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol. Pitcheó mejor de lo que los resultados - cinco hits y cuatro carreras en 3.1 entradas en una derrota ante República Dominicana - indican. Como parte de la selección venezolana, tuvo la oportunidad de seguir trabajando con el ex lanzador de Grandes Ligas y coach de bateo Wilson Álvarez, quien lo invitó a trabajar con él durante el invierno tras notar una falla en la recta de Chacín.

Chacín comienza la temporada del 2013 con marca de por vida de 23-31. En el 2011, su primera campaña completa en Grandes Ligas, tuvo foja de 8-4 con promedio de carreras limpias de 2.81 en sus primeras 14 aperturas, pero una rigidez en el antebrazo resultó en un periodo de inconsistencia. Chacín terminó la temporada con 11-14 y efectividad de 3.62 en 31 aperturas. Los Rockies esperan que esté entrando en una etapa de madurez y durabilidad ahora.

"Aún es un muchacho joven, pero ha crecido todos los años y sus dificultades el año pasado son algo útil para un muchacho joven", dijo el también venezolano Carlos González. "Sabe que se tiene que esforzar para ser mejor. Tiene una mayor responsabilidad con este equipo ahora y tiene que obligarse a concentrase más y luchar por brindarle una mejor labor al club".