Buck Showalter. (Elise Amendola/AP)

SARASOTA, Florida - En cuanto a los entrenamientos se refieren, a los Orioles de Baltimore no les pudo haber ido mejor.

Primero, existe la percepción de que aún les quedan asuntos pendientes. Los Orioles llegaron a los playoffs el año pasado por primera vez desde 1997, pero su temporada terminó abruptamente en el Juego 5 de la Serie Divisional de la Liga Americana contra los Yankees.

"Desde el momento en que concluyó la campaña pasada, creo que todos hemos ansiado este momento para continuar con lo que empezamos el año pasado", manifestó el cerrador Jim Johnson.

Segundo, en una división en la que todos los demás equipos hicieron cambios de peso, los Orioles mantuvieron su núcleo intacto. Y contarán con casi todas sus figuras claves - Adam Jones, Matt Wieters, Nick Markakis, Johnson y otros - durante al menos dos temporadas más.

El haber sobrevivido épocas difíciles juntos, y luego surgir como uno de los mejores equipos del béisbol el año pasado, ha creado lazos emocionales entre los jugadores. Estos muchachos se aprecian, se apoyan y se dan ánimo uno a otro.

"Fue como una reunión escolar en los camerinos (cuando llegamos)", dijo el manager Buck Showalter. "Se respetan uno al otro y quieren hacer lo que sea necesario para continuar con lo que nos quedó pendiente el año pasado".

Finalmente, los Orioles cuentan con mucha profundidad en el pitcheo, incluyendo dos de los mejores prospectos del béisbol, Dylan Bundy y Kevin Gausman, quienes comenzarán la campaña en Doble-A Bowie.

A estos Orioles parece encantarles su posición de equipo no favorito - es decir, la idea de que no son capaces de repetir la magia de la temporada del 2012.

Y es que verdaderamente fue algo mágico.

En juegos decididos por una carrera, Baltimore tuvo marca de 29-9 el año pasado. También registró foja de 16-2 en partidos de extrainnings.

Los Orioles utilizaron a 52 jugadores y al menos 19 lanzadores se apuntaron una victoria o más por Baltimore. Ganaron 46 juegos en la ruta, más que cualquier otro equipo del Joven Circuito, y terminaron encendidos, registrando foja de 38-18 en la recta final.

Después de que todo saliera a su favor en una temporada, ¿será posible que vuelva a suceder?

"A estos muchachos les fascina que la gente dude de ellos", dijo Showalter. "Se entienden entre ellos y saben lo que los demás pueden brindar. Cuando alguien entra a esos camerinos, sea un jugador de liga menor o un agente libre firmado por seis años, lo miran y se preguntan, '¿Será capaz de aportar lo que necesitamos?' Estos entrenamientos han confirmado mi impresión de nuestros peloteros".

En su primera temporada con los Orioles, el vicepresidente ejecutivo de operaciones de béisbol, Dan Duquette, hizo una estupenda labor a la hora de buscar jugadores, muchos de los cuales habían sido dados de baja por otros clubes. ¿Podrá repetir la hazaña?

Quizás sea mejor preguntar, ¿es necesario que la repita? Los Orioles creen que pueden aspirar a más porque sus mejores jugadores de posición - Jones, Wieters, Markakis, etc. - aún están en sus mejores momentos y porque cuentan con varios lanzadores jóvenes - Jake Arrieta, Brian Matusz, Chis Tillman, Gausman y Bundy - que tienen espacio para crecer.

Duquette tampoco ha dejado de cumplir con su parte. La temporada pasada, disfrutó de gratos aportes del jardinero Nate McLouth y del derecho mexicano Miguel González después de que otros equipos les dieran de baja. Varios veteranos, entre ellos Randy Wolf, Jim Thome, Lew Ford, Joe Saunders y el venezolano Endy Chávez, también vistieron el uniforme de Baltimore en algún momento del 2012.

Duquette parece haber hallado otro contribuidor sorpresa en Jair Jurrjens, de 27 años, quien fue convocado al Juego de Estrellas por los Bravos en el 2011 y se está recuperando de una cirugía en la rodilla derecha. El curazoleño comenzará la campaña en ligas menores, pero su velocidad durante la pretemporada ha sido tan buena que los Orioles han depositado muchas esperanzas en él.

La temporada pasada se rompió una racha de 14 campañas perdedoras para los Orioles. Posteriormente, el dueño Peter Angelos les dio extensiones de contrato a Duquette y Showalter hasta el final de la temporada del 2018.

Para una franquicia en la que los managers y los ejecutivos solían llegar y marcharse por una especie de "puerta giratoria", hay ahora una sensación de crecimiento y continuidad. Por su parte, Showalter estaba curioso por ver cómo reaccionarían sus jugadores esta primavera después del éxito del año pasado. ¿Estarían satisfechos? ¿O llegarían con la misma sed de victoria?

"Confirmaron lo que yo esperaba ver", dijo Showalter. "Se trata de una mentalidad. Muchas veces llegas a los entrenamientos y la sensación es, 'Caramba, ya terminó el receso'. Ese no fue el caso aquí. Cuando recibes golpes juntos por tanto tiempo, ¿te quedas cruzado de brazos o te movilizas?"