Yoenis Céspedes.

PHOENIX, Arizona -- Yoenis Céspedes se reincorporó el martes a la pretemporada de los Atléticos de Oakland, luego de haberse marchado unos días para reencontrarse con su familia por primera vez en casi un año.

El desertor cubano sorprendió a sus parientes en Miami, después que éstos llegaron a esa ciudad el fin de semana procedentes de Turcos y Caicos, donde fueron detenidos como inmigrantes sin permiso. Los parientes, entre ellos la madre de Céspedes, Estela Milanés, fueron dejados en libertad el 21 de enero.

Céspedes regresó a la alineación de los Atléticos como el cuarto bate en el partido contra los Reales.

El cubano dispuso de 24 horas antes de tener que regresar con el equipo, pero su familia lo entendió. Dijo que espera que su madre y muchos otros puedan asistir a Oakland al partido inaugural de los Atléticos contra Seattle el 1 de abril.

"Estoy feliz", dijo Céspedes en el vestuarior antes del partido en el estadio municipal de Phoenix con ayuda del intérprete Ariel Prieto.

Céspedes reconoció al inicio de los entrenamientos de primavera que estuvo inquieto al final de la pasada temporada por la seguridad de su familia en la República Dominicana. Temía que fueran blanco de represalias por las consecuencias legales de un litigio con un ex agente que asegura que el jardinero le debe dinero.

El pelotero tiene un hijo de 3 años, Yoenis Jr., que aún vive en Cuba con la madre del pequeño. No ha visto al niño en dos años, pero en enero dijo al San Francisco Chronicle que espera que pronto puedan visitarlo gracias a las nuevas leyes en Cuba que permiten a los ciudadanos de la isla viajar y regresar.

Céspedes dijo que mantuvo la mayoría de sus frustraciones para sí mientras se preguntaba por el destino de su familia, cuya odisea comenzó en la República Dominicana. Hablaba ocasionalmente por computadora con su madre, quien fue lanzadora en el equipo olímpico cubano de softbol.

El mánager de los Atléticos Bob Melvin podría decir que la situación afectaba a Céspedes, quien a pesar de las preocupaciones y varias lesiones tuvo promedio de bateo de .292, con 23 cuadrangulares y 82 carreras empujadas en 129 partidos, y quedó en segundo sitio para Novato del Año en la Liga Americana, sólo detrás de Mike Trout, de los Angelinos.

Céspedes dijo que seguirá preocupado por su familia, pero no al grado que estuvo el año pasado. Hubo ocasiones en las que no sabía dónde estaban.

"Mi mente está completamente despejada", afirmó.