José Tábata

BRADENTON, Florida -- Clint Hurdle es conocido por ser un "manager de los jugadores", como algunos le llaman, y también por su paciencia.

Pero la temporada pasada, el jardinero José Tábata puso a prueba esa paciencia, y terminó en Triple-A Indianápolis, un mal augurio para el venezolano.

Lesiones en el cuádriceps (muslo) contribuyeron para que Tábata tuviera un 2012 para el olvido, pero no excusaron su mal desempeño. La falta de condición física fue considerada como la principal razón de esas lesiones, y cuando el venezolano trató de jugar silenciosamente con ellas a cuesta, el resultado fue una aparente falta de esfuerzo y apuro.

A raíz de ello, Tábata ha caído en un profundo hoyo apenas en la flor de su carrera. No muchos peloteros de 24 años de edad con potenciales siete años -- y $35 millones - restantes en sus contratos tienen que luchar para salir de tan profundo abismo.

"No quiero decir que este es un gran año para mí", manifestó Tábata el lunes, antes de saltar al terreno para tomar parte en las prácticas. "Simplemente me siento mejor con todo. Veremos qué pasa. El año pasado estuvo lleno de frustraciones, pero hoy es un nuevo día.

"El año pasado sólo fue un mal año. No me sentí bien. Mi pierna, mi peso... Este receso de temporada trabajé duro. Me siento mucho mejor".

Y también luce más delgado. Tábata calcula que perdió unos 4.5 kilogramos (10 libras) de peso. Los altos mandos de los Piratas le impusieron al jardinero que mejorara su forma física, y a la vez no lo dejaron participar en la liga invernal venezolana, como usualmente lo hacía.

Tábata espera estar mejor preparado para recuperar su juego, y también espera que la oportunidad para ganarse un puesto en los jardines siga vigente. Existe un concurrido grupo de candidatos a unirse al jardinero central estelar Andrew McCutchen, y si el dominicano Starling Marte logra quedarse con el puesto de patrullero izquierdo, todos ellos tendrán que luchar por un solo puesto en el jardín izquierdo: Alex Presley, Travis Snider, Garrett Jones, Jerry Sands, así como los veteranos invitados fuera del roster Brad Hawpe y el dominicano Félix Pie.

"Hay muchos muchachos aquí", destacó Tábata, quien menos de dos años atrás era el favorito para el puesto.

El venezolano hizo su debut el 9 de junio del 2010 - una semana antes de que el dominicano Pedro Álvarez apareciera en su primer juego de Grandes Ligas - y terminó esa temporada de novato bateando para .299. La campaña siguiente, Tábata demostró el suficiente potencial para convencer al gerente general Neal Huntington de ofrecerle una extensión de contrato por seis años el 21 de agosto.

Tábata estaba listo para un gran viaje con los Bucaneros. Parecía destinado a formar parte de un núcleo de peloteros que sacarían a los Bucaneros del abismo para catapultarlos al éxito. En cambio, el jardinero ha bateado para apenas .246 desde que firmó ese pacto, quedando lejos de su mejor forma.

Jeff Branson, el nuevo asistente del coach de bateo de Pittsburgh, cree que Tábata recuperará su nivel. La temporada pasada, Branson trabajó como coach de bateo para Indy, asumiendo un rol de maestro para Tábata cuando el venezolano fue enviado de regreso a las menores a principios de julio tras registrar un pobre promedio de bateo de .230.

"Pudo trabajar para ser más consistente en el plato sin toda esa presión", recordó Branson. "Fue capaz de enfocarse en cómo sus manos y su cuerpo estaban trabajando, en un ambiente tranquilo y alejado de los reflectores.

"Llegó aquí con el enfoque 'estoy aquí con un propósito, recuperar todo lo perdido' y trabajó de sol a sol. Lo más importante fue simplificar todo lo que hizo, recuperar la confianza. Hizo un gran trabajo".

En 41 juegos con los Indios, Tábata bateó para .297 e hizo contacto con la bola de manera consistente, y se ponchó solamente 20 veces en 158 turnos al bate.

Después de reunirse con los Piratas el 19 de agosto -- irónicamente, cerca del segundo aniversario de ese contrato a largo plazo -- Tábata tuvo promedio de .284 en 31 encuentros. Buena forma de comenzar.

"Llegué con la actitud correcta", dijo, "y continuaré trabajando duro. Tengo confianza en que las cosas saldrán bien".

"Me agrada el muchacho", reconoció Branson. "Siempre que recibes un pelotero que pone todo su esfuerzo, termina siendo uno de tus favoritos".

Cuando los campos de entrenamiento abrieron sus puertas, lo mismo sucedió con la mente de Hurdle, en lo que se refiere a Tábata.

"Tiene la libertad de no retener nada, sin el temor de revivir los malos ratos que tuvo el año pasado", expresó Hurdle. "Me siento extremadamente animado por lo que hizo durante el receso de temporada".