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ARLINGTON - Acostumbrado a rendir en grandes momentos, Edgar Rentería llegó a nuevas alturas en el Juego 5 de la Serie Mundial: Dijo que iba a dar un batazo grande, y cumplió con su palabra con un jonrón que le dio la corona a los Gigantes.

El cuadrangular de tres carreras del colombiano, frente a nada más y nada menos que el as de los Rangers Cliff Lee, fue la diferencia para que su equipo se alzara con el trofeo de campeón por primera vez representando la ciudad de San Francisco.

"Tenía confianza, pero estaba bromeando de que iba a botarla", dijo Rentería. "Tuve paciencia, estuve esperando mi pitcheo. Lo dejó en el medio y di el swing para lograr el batazo".

Con ese swing empujó las tres carreras de los Gigantes en el partido, que fueron suficientes para hundir de una vez por todas a Texas en la Serie Mundial del 2010.

Y sí, hay corroboración del "anuncio" del batazo de parte de Rentería antes de su turno ante Lee en el séptimo inning.

"Me dijo que iba a sacar la bola", afirmó el jardinero boricua de San Francicso, Andrés Torres. "Me llamó, me lo dijo y lo hizo. Es tremendo pelotero".


Agregó el venezolano Pablo Sandoval: "Sí sí, estábamos ahí los tres, y Rentería agarró a Torres y le dijo que iba a dar el jonrón para poner el juego arriba. Fue emocionante. Lo hizo en el '97 y ahora lo hizo en el 2010".

Por supuesto, Sandoval se refiere al hit de oro de Rentería en extrainnings del Juego 7 de la Serie Mundial de 1997 que le dio el título a los Marlins sobre los Indios.

El colombiano se convirtió el lunes en apenas el cuarto jugador en la historia que conecta batazos ganadores en partidos decisivos de dos Series Mundiales diferentes, uniéndose a los Salón de la Fama Lou Gerhig, Joe DiMaggio y Yogi Berra.

Hay peloteros que saben dar la cara en los momentos más apremiantes. Definitivamente, quedó comprobado que Rentería es uno de ellos.

"No sé. Quizás esté más enfocado", dijo el veterano de 34 años, quien fue el Jugador Más Valioso de esta serie de manera unánime. "Es un juego diferente, porque si cometes un error vas a pagar. Por eso mi enfoque es distinto, mi nivel es diferente".

Su nivel estuvo por las nubes en el Clásico de Otoño. En los cinco encuentros contra los Rangers, Rentería bateó .412 (17-7), con dos jonrones, seis empujadas y seis anotadas.

"Edgar ha pasado por esto", dijo el manager de los Gigantes, Bruce Bochy. "Es un líder, todos los jugadores lo admiran. Es increíble lo que ha hecho en su carrera".

Para ser más específico, es increíble lo que ha hecho en Series Mundiales. En tres Clásicos de Otoño, el oriundo de Barranquilla batea de 63-21 (.333) con los Marlins de 1997, los Cardenales del 2004 y los Gigantes del 2010. Está en el décimo lugar de todos los tiempos en promedio en el evento, entre los que han agotado por lo menos 60 turnos al bate.

Además, es uno de solamente cinco torpederos que han ganado el premio al JMV de una Serie Mundial, junto a David Eckstein (2006, San Luis), Derek Jeter (2000, Yankees), Alan Trammell (1984, Detroit) y Bucky Dent (1978, Yankees).

Curiosamente, es el primer integrante en la historia de la franquicia de los Gigantes-sea en Nueva York y San Francisco-en ser nombrado JMV de un Clásico de Otoño, ya que el premio empezó a otorgarse en 1955, la temporada después del último título del equipo antes de las celebraciones del lunes.

Otro baño de champán, 13 años después
Rentería es recordado como el hombre que puso a celebrar a Miami el 26 de octubre de 1997, cuando empujó la carrera de la victoria de los Marlins en el undécimo inning ante Cleveland en el séptimo choque. Curiosamente, no fue el Jugador Más Valioso de aquella Serie Mundial, ya que el derecho cubano Liván Hernández se llevó los honores.

¿Hay alguna diferencia entre las emociones de ese año y ahora?

"Son las mismas", dijo Rentería al respecto. "Son las mismas emociones, la misma sensación. Es increíble. Es increíble estar en esa situación y disfruté ambas Series Mundiales".

DEL OLVIDO A LO MÁS ALTO
El 2010 no fue el año más brillante para Rentería en la temporada regular, ya que se vio limitado por las lesiones, principalmente en la corva y el bíceps. De hecho, hubo quienes cuestionaban si sería incluido en el roster de playoffs de San Francisco. De esas dudas salió el héroe de la Serie Mundial.

"Es increíble", expresó. "Así es la vida. He estado lesionado todo el año, pero me mantuve en buena forma y trabajando.

"Le doy gracias a la organización", continuó. "Me tuvieron mucha paciencia este año, porque ingresé tres veces a la lista de lesionados".

Fue Bochy que siempre creyó que Rentería podía ser el torpedero y bateador de dinero que había sido antes. Era cuestión de que el colombiano estuviera en salud.

"Sé que ha sido un año difícil, estando Edgar en la lista de lesionados y perdiéndose tanto tiempo de juego", dijo el piloto. "Pero qué profesional ha sido, esperando su turno. Una vez llegó (a estar en salud), sabía que quería darle a él (el campo corto) y poner a(l dominicano Juan) Uribe en la tercera base. No podría contar con dos mejores peloteros en el lado izquierdo del cuadro, por la forma en que juegan, su experiencia, su aplomo. No podría estar más orgulloso".

Ahora queda por verse qué hará Rentería más allá del 2010. Había rumores de que podía retirarse después de esta temporada, sobre todo con las tantas lesiones.

Pero ahora, las cosas se ven un poco distintas.

"Cuando llegamos a la Serie Mundial, eso se me quitó de la mente", afirmó Rentería sobre la idea de retirarse. "Puse mi concentración en el juego y en lo que tenía que hacer para ayudar a este equipo. Creo que por eso salió todo tan bien".

No se sabe qué hará más allá de esta celebración, pero por ahora Rentería y los Gigantes gozan la euforia de su victoria.

"Le doy gracias al manager por darme la oportunidad de estar en esta situación. Estoy bien contento ahora mismo".